Mostrando entradas con la etiqueta Virtudes del Islam. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Virtudes del Islam. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de agosto de 2013

La mujer musulmana y el cuidado de su alma (4ª parte)

- Repite frecuentemente los ad‘iah y las súplicas descritas en los hadices

Otra forma en que la mujer musulmana puede fortalecer su alma y conectar su corazón a Al-lah, Glorificado sea, es repitiendo las súplicas que el Profeta solía decir en diversas ocasiones. Existe un du‘a’ para salir de la casa, otros para entrar a la casa, para comenzar a comer, al finalizar una comida, al usar ropas nuevas, al acostarse en la cama, al despertarse del sueño, al despedir a un viajero, al dar la bienvenida a un viajero de regreso al hogar, etc.

viernes, 16 de agosto de 2013

La mujer musulmana y el cuidado de su alma (3ª parte)

La musulmana se interesa por participar en las reuniones donde se discute el Islam y la grandeza de sus enseñanzas en lo relativo al individuo, la familia y la sociedad, y donde los presentes piensan en el poder de Al-lah Todopoderoso, Glorificado sea, y las abundantes bendiciones a Su creación; y se aconsejan unos a otros obedecer Sus mandatos, acatar Sus prohibiciones y buscar refugio en Él. En dichas reuniones, los corazones se suavizan, las almas son purificadas y todo el ser se ve colmado con el júbilo de la fe.

miércoles, 14 de agosto de 2013

La mujer musulmana y el cuidado de su alma (2ª parte)


La musulmana siempre procura la ayuda de Al-lah, Glorificado sea, para fortalecer y purificar su alma, alabando constantemente y recordando a Al-lah, controlándose a sí misma y teniendo en mente en todo momento lo que complacerá a Al-lah. Por eso, ella trata de realizar todo lo que complazca a Al-lah y se abstiene de lo que disgusta a su Creador. De esta manera permanecerá en el Sendero Recto, sin desviarse jamás y sin cometer maldad alguna.

lunes, 12 de agosto de 2013

La mujer musulmana y el cuidado de su alma (1ª parte)

La musulmana no descuida el cuidado de su alma a través de la adoración (concretamente, la oración), el dhikr (remembranza de Al-lah) y la lectura de Corán. Jamás descuida los actos de adoración en los tiempos fijados. Así como cuida de su cuerpo y mente, ella también cuida de su alma, al comprender que el ser humano está compuesto de un cuerpo, una mente y un alma, y cada uno de esos tres elementos merece una atención apropiada. Una persona puede distinguirse por el equilibrio que él o ella establece entre su cuerpo, mente y alma, a fin de que ninguno reciba un cuidado especial a expensas del otro. Encontrar este equilibrio garantiza el desarrollo de un carácter íntegro, maduro y moderado.